Bauhaus, La primera escuela de diseño del siglo XX

Bauhaus, La primera escuela de diseño del siglo XX

La nueva Alemania destruida por la guerra sería reconstruida por una generación de jóvenes con habilidades prácticas e intelectuales para construir una sociedad más civilizada y menos egoísta.

Para ello hacía falta, antes de nada, una escuela de carácter democrático y co-educativo que podría impartir un plan de estudios fuera de lo convencional pensado para que cada estudiante siguiera su propio ritmo interno a nivel artístico y personal.

… Y así nació así la Escuela de Bauhaus

La escuela Bauhaus (nombre derivado de la unión de las palabras en alemán “Bau”: construcción y “Haus”: casa) fue fundada en 1919 por el arquitecto Walter Gropius en Weimar, Alemania. Fue el resultado de la unión entre la escuela de bellas artes y la escuela artesanal de Weimar.

El objetivo era borrar la distinción entre las bellas artes y las artes aplicadas. Con esta escuela, Gropius agrupaba el compromiso político, la pedagogía moderna y la producción industrial. Las ideas socialistas de su fundador se relacionaban con las intenciones de la escuela: reformar la enseñanza de las artes para lograr un cambio en la sociedad burguesa.

En la Bauhaus nacieron las bases normativas y los fundamentos académicos del diseño industrial y el diseño gráfico tal y como los conocemos hoy en día. Por primera vez, ambos fueron considerados como profesiones ya que antes de la Bauhaus estas dos profesiones no existían.

Los tres pilares para la creación y funcionamiento de la escuela

Pilar uno:

Los estudiantes de Bellas Artes debían bajar de su torre de marfil y ensuciarse un poco las manos con la colaboración de todo tipo de artesanos. Así, se fueron eliminando las barreras entre artesanos, arquitectos, escultores y pintores para crear una obra de arte total.

Pilar dos:

Se copió el modelo de las Arts and Crafts de William Morris en los que los estudiantes empezaban como aprendices, después se hacían oficiales, y finalmente, si eran lo suficientemente buenos (dejando de lado todo tipo de dedocracia y tráficos de influencias) se convertían en maestros.

Pilar tres:

Contratación de los más reputados profesionales. Todos los estudiantes empezarían formados por maestros reconocidos, lo mejor de la intelectualidad alemana de la época, que no tenían por qué tener experiencia alguna en docencia. Los profesores procedían de distintas ramas artísticas.

Las figuras más importantes del arte y el diseño del siglo XX enseñaron o estudiaron ahí: Gropius y Mies van der Rohe en arquitectura; Josef Albers, Vassily Kandinsky y Paul Klee en pintura; Laszlo Moholy-Nagy y Herbert Bayer en comunicaciones; y Marianne Brandt, Marcel Breuer y Wilhelm Wagenfeld en diseño de productos. 

Logo de la Escuela de Bauhaus

El LOGO de la escuela

Entre 1919 y 1923, hace casi 100 años, el taller de teatro dirigido por Oskar Schlemmer era considerado muy importante dentro del programa de la escuela, por su naturaleza de actividad social que combinaba diversos medios de expresión.

Fue precisamente Oskar Schelemmer quien en 1922 diseñó el logotipo de la escuela. Ese logo pertenece al dominio público, lo que significa que cualquier persona lo puede usar pues no está protegido por ningún tipo de derecho de autor. El logo, al igual que el resto del trabajo realizado en la Bauhaus es un referente que ha inspirado y sigue inspirando a muchos artistas y diseñadores.

Las tres etapas de la escuela de Bauhaus

La escuela tuvo su sede en tres ciudades: Weimar, Dessau y Berlín en las que se distinguen tres etapas:

Primera Etapa (1919 -1923)

“Etapa de Creación”

La primera etapa transcurre desde la apertura de la escuela en 1919. Se trata del periodo más romántico e idealista que vivió la Bauhaus. Se puede definir como una fase de experimentación de formas, productos y diseños y, por lo tanto, también de educadores del diseño.

Se diseñaron los modelos educativos, como por ejemplo el curso preliminar llamado “vorkurs” creado por Johannes Itten en el que se comprobaban sus aptitudes. En él los estudiantes tomaban contacto con las distintas especializaciones bajo la metodología del “aprender trabajando”. Los alumnos lograban una formación en las distintas áreas, inclusive danza y teatro, y conseguían así orientarse en su formación.

La primera etapa de la Bauhaus culmina por la inminente necesidad del cambio de sede de la escuela propiciado por la gran depresión.

Segunda Etapa (1923-1925)

“Etapa de consolidación”

La Bauhaus cambia de dirección y en 1923 deja paso a la Nueva Objetividad, un movimiento artístico que tomaban elementos expresionistas pero con un tono crítico para hacer denuncia social.

Durante esta etapa Bauhaus superará  la función de cualquier centro de enseñanza y se convertirá no sólo en la primera escuela de diseño del siglo XX, sino en todo un movimiento artístico que se será todo un referente internacional de la arquitectura, el arte y el diseño.

La gran importancia de esta escuela para el diseño reside en su poderosa filosofía de la forma sigue a la función. Bajo este ideal, los estudiantes fueron educados para crear objetos funcionales pero hermosos, en simplicidad y en el aprovechamiento de los recursos.

Para 1924 era tan conocida que Gropius registró la Bauhaus como compañía para generar ingresos para la escuela mediante la venta del trabajo de los estudiantes.

Tercera Etapa (1925-1933)

“Etapa de culminación”

La última etapa va de 1925, hasta el cierre de la escuela en 1933, decisión tomada ante la creciente presión que ejercía un grupo de docentes y alumnos de tendencia comunista.

Su director muda la escuela de Dessau a Berlín, en un edificio viejo de telefonía. Allí no durará mucho tiempo. Aunque Mies van der Rohe asegurara que el centro no se relacionaba con la política, en Abril de 1933 tuvo que cerrar sus puertas acusada de subversión.

Bauhaus School - Graphic Design

El fin de la escuela de Bauhaus

Los nazis proclamaban que era una amenaza para el paisaje típico de Alemania y que ese cosmopolitismo, que traía estilos de países como EE UU, Holanda y Francia, “contaminaba” las tradiciones.

Hitler odiaba tres cosas: el modernismo, los intelectuales y los judíos. En la Bauhaus abundaban todos estos especímenes, así que cuando el führer se hizo al fin con el poder, la escuela tenía los días contados.

El arquitecto intentó salvar la escuela incluso mitigando las diferencias que pudiera haber con el gobierno nazi, no se sabe si por amor a la escuela o por amor propio, pero pronto se dio cuenta de que la emigración era la única salida. La Bauhaus cerró para siempre.

Todo el arte moderno del país fue saqueado y destruido. Pero los artistas que ahí habían creado, divulgaron la doctrina de la Bauhaus por todo el mundo, creando una frecuencia cuyas vibraciones llegan a hoy en día a cualquier expresión artística, desde el diseño de una publicidad digital hasta el diseño de un mueble o  de un teléfono celular.

La Bauhaus sigue siendo una fuerte influencia en instituciones educativas de diseño al rededor del mundo, posturas alejadas de las líneas divisorias entre las disciplinas y cercanas a lo funcional. Un legado que permanece muy presente en la actualidad.

En 1996 las obras de la escuela en Weimar y Dessau fueron nombradas Patrimonio de la Humanidad.

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